domingo, 9 de junio de 2013

Y después...?









Tan pronto el sexo triunfaba, después de que estallaran sus cuerpos, se rendían, se arrojaban trémulos sobre la cama, ambos con ganas de llorar y morirse, ambos tan inertes y solos como el mundo entero, tan conscientes de que el amor no tenía nada que hacer ahí, que eran juguetes uno del otro, que cumplían un ciclo:
dos sexos,
un cuerpo,
la victoria,
luego el vacío.


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